
El viernes 21 de noviembre, vivimos un día iluminado por la gratitud y la alegría en la entrañable celebración de la Fiesta de la Virgen Niña, enmarcada en la Fiesta de la Presentación de María.
La jornada comenzó de manera especial con una emotiva Eucaristía, donde nuestros estudiantes de Enseñanza Media se unieron en oración y reflexión. A continuación, disfrutamos de una hermosa Liturgia que involucró a los niños y niñas desde Kínder hasta 4° Básico, y la mañana culminó con la Liturgia de nuestros estudiantes de 5° a 8° Básico. Para dar cierre a este día tan significativo, tuvimos por primera vez la oportunidad de celebrar la Fiesta de la Virgen Niña con nuestros pequeños de Prekínder y sus padres, quienes fueron una parte fundamental de esta celebración que recuerda con cariño la primera festividad organizada por nuestra fundadora, Santa Juana de Lestonnac, el 21 de noviembre de 1610.
El Colegio vivió la Fiesta de la Virgen Niña a través de dos momentos sencillos, pero profundamente significativos. En primer lugar, cada profesor y profesora jefe, junto a sus cursos, prepararon sus ofrendas que representaban los frutos del camino recorrido a lo largo del año. Cada estudiante también elaboró su propia ofrenda escrita, que depositó en el frasco de su curso. Por su parte, los padres ofrecieron a sus hijos e hijas y compartieron los valores que cultivan en el seno de sus familias. Los niños, en un gesto tierno y lleno de emoción, trajeron flores y cantos como ofrenda a la Niña María.
Al finalizar la jornada, celebramos la primera Fiesta de la Virgen Niña con nuestros estudiantes de Prekínder, acompañados por sus padres. Los educadores presentaron a los pequeños y ofrecieron nuestras primicias, resaltando la inmensa alegría que todos sentimos al compartir esta celebración, plena de entusiasmo y creatividad.
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a toda la Comunidad Educativa por hacer posible vivir esta fiesta como un hermoso canto de gratitud y esperanza, reafirmando nuestra identidad y unidad como Compañía de María Universal. Agradecemos también al Centro de Padres por brindar un delicioso helado, que endulzó aún más esta celebración tan especial.







