
Con la emoción a flor de piel, nuestros estudiantes de IV Medio vivieron su entrada oficial al colegio, acompañados de la mano por sus padres y apoderados.
Hay mañanas que se guardan para siempre en el álbum de los recuerdos, y la de este primer día de clases fue, sin duda, una de ellas. Con una mezcla de nostalgia y orgullo, el Colegio Compañía de María Puente Alto dio la bienvenida a sus estudiantes de IV Medio, la Generación 2026, quienes inician su último año escolar.
Lo más conmovedor de la jornada fue ver a los papás y mamás acompañando a sus hijos e hijas en este ingreso simbólico. Aquellos que hace años los trajeron de la mano por primera vez, hoy volvieron a estar a su lado, reafirmando que el hogar y el colegio caminan juntos en la formación de personas íntegras.
Bajo nuestro lema anual, «Es posible acoger y responder a la novedad que Dios nos ofrece», este último año se presenta como un desafío y un regalo. Inspirados por el «Sí» de María, nuestros jóvenes están llamados a discernir su vocación con confianza, mientras que el legado de Juana de Lestonnac los desafía a ser agentes de cambio y «mantener la llama encendida» más allá de estas paredes.
El encuentro de hoy fue un recordatorio de que en la Compañía de María nadie camina solo. Al ver a las familias unidas, renovamos nuestra misión de acompañar a estos jóvenes en su etapa final, preparándolos para responder con audacia a los desafíos del mundo.
«Ver a nuestros estudiantes de IV Medio junto a sus familias nos llena de esperanza. Hoy no solo inician un año académico, inician el vuelo hacia sus sueños, sostenidos por el amor de sus padres y la fe de su comunidad.»
¡Mucho éxito, Generación 2026! Que este año sea una siembra fecunda que prepare el corazón para los grandes frutos que están por venir.

