
Bajo el lema: «Es posible acoger y responder a la novedad que Dios nos ofrece», la comunidad educativa abrió sus puertas este martes 03 de marzo a los nuevos rostros que se suman a nuestra historia.
Este martes, el Colegio Compañía de María Puente Alto se vistió de fiesta para dar la bienvenida oficial a los estudiantes y familias que se integran por primera vez a nuestra comunidad.
Entre sonrisas de expectación, algún nervio propio de los nuevos comienzos y muchos abrazos de bienvenida, celebramos que nuestra familia crece y se renueva.
El encuentro estuvo marcado por el lema que guía nuestro caminar este año: «Es posible acoger y responder a la novedad que Dios nos ofrece». Para nuestras nuevas familias, este mensaje cobra un sentido especial, pues representa la invitación a confiar en este nuevo proyecto educativo y de vida que hoy comienzan.
Como comunidad, no solo recibimos estudiantes; recibimos historias, sueños y esperanzas. Entendemos que cada familia es una «novedad de Dios» que viene a enriquecer nuestro carisma y nuestra convivencia.
En la jornada de recepción, se hizo presente la espiritualidad que nos define:
Iluminados por el «Sí» de María: Inspirándonos en su capacidad de acoger lo inesperado con amor, invitamos a los nuevos padres y estudiantes a decir «sí» a esta etapa escolar con la certeza de que caminarán acompañados.
Desafiados por Juana de Lestonnac: Con la audacia de nuestra fundadora, animamos a las familias a ser protagonistas de la educación de sus hijos, manteniendo siempre «la llama encendida» en la búsqueda del bien común.
Durante la bienvenida, el equipo directivo y docente reafirmó su compromiso de ser un puente para que cada estudiante nuevo se sienta, desde el primer día, «en casa». La calidez de la Compañía de María se hizo sentir en cada saludo, recordando que educar es, ante todo, un acto de hospitalidad.
«Recibir a una familia nueva es recibir un tesoro. Hoy nos comprometemos a cuidar esa confianza y a trabajar juntos para que la novedad que Dios nos regala hoy se convierta en fruto mañana.»
¡Bienvenidos a su nueva casa, familias! Que este camino que iniciamos juntos esté lleno de bendiciones y descubrimientos.

